jueves, 20 de agosto de 2020

¿Es el verano una mala época?

 Parece que, si no es una mala época, al menos me despierta la musa de la escritura, de intentar explicar mis vivencias de mierda. De publicar mis interioridades,

La verdad es que llevo una temporada, para calificarla de una manera "suave", asquerosa. Desde que puso en duda mi fidelidad no consigo levantar cabeza. No encuentro nada que ayude a poner las cosas en su sitio. Sigo sin saber que hacer, si decirle como me siento, si tirar "el carro por las piedras" y enviarlo todo a rodar, ... Y al final opto por la solución "fácil": callar, tragarme mis sentimientos, intentar pasar por la vida como si todo fuesen"florecillas del campo"... 

Hace un  tiempo, no mucho, a lo sumo un par de meses, me preguntó que "por que no dormía bien". Y se me ocurrió explicarle lo mal que me sentí el año pasado, cuando coincidieron varias cosas en poco menos de un mes. Enterarme de que mis amigos de juventud decían que yo "era rarito" por boca del hijo de unos de ellos, no fue precisamente un sentimiento agradable. ¿Nadie le ha explicado a ese chico el porque yo me comportaba así? ¿Ni su padre ni su madre le han explicado que todos tenían pareja menos yo, que estaba harto de hacer de "carabina"? ¿Que me jodía ir al cine, a la playa, a esquiar con ell@s por que era peor que irme solo? Tampoco fue muy agradable que digamos enterarme, siete años después de dejar el trabajo, del motivo por el que me tenían arrinconado. En esta ocasión, a nadie, ni amigo ni enemigo, se le ocurrió preguntar "Carlos, ¿es verdad eso que se dice que robaste dinero de la cuenta de tu padre"? Con lo fácil que habría sido desmontar ese bulo... Mi padre falleció cuando yo tenía siete años. Sobran comentarios, ¿no? Y aún fue peor cuando ella puso en duda mi fidelidad. ¿Como voy a ser infiel si te quiero? ¿Como voy a ser infiel si tengo menos atractivo que un ficus seco? ¿Como voy a ser infiel si me paso el día haciendo cosas por casa, y si salgo a algún sitio dándole detalles de donde y con quien voy? Estuve a punto de mirar debajo de la cama, a ver si estaba "la otra"...  Le dije lo mal que me había hecho sentir esos "descubrimientos". Lo duro que estaba siendo para mi reconocer que no actué bien, ni de joven, ni en la madurez, y menos ahora. Mi sorpresa fue cuando, en su defensa, me acusó de haberla herido yo con mis comentarios... !Ostia! Perdón, pero, ¿cuando? Si me paso el día mordiéndome la lengua, tragando saliva para no explotar,...Pues nada mas y nada menos que hace mas de 30 años, un día que le pregunté, después de cenar, recoger, poner niños a dormir, etc., que si se ponía a tender la ropa a esa hora para no sentarse conmigo un rato en el sofá... Curiosamente, no recuerda, o no lo comenta, lo que había pasado un día antes. ¿Recuerda alguien la historia del "calentón", el posterior "plantado" y el comentario de "mañana te compensaré"? ¿Alguien piensa que debería ser yo el que pusiese en duda su fidelidad, y no al revés? O, ¿es que soy rarito?