No es más que un dicho que refleja la caída y recaída del ser humano en sus propias miserias. Pero también es el reflejo de mi vida. Otra vez, hoy, mi pareja se ha levantado "cruzada". ¿Por que?. Ni idea. He llegado a imaginar muchas cosas, a lo largo de estos treinta y pico años que dura la situación. Pero ninguna se repite en un porcentaje "alto" para llegar a justificar los cambios de humor y poder así anticipar la situación.
Primero, hace muchos años ya, pensé que era por los cambios hormonales. Tuve que abandonar el pensamiento después de unos meses, al comprobar que los bajones no se repetían coincidiendo con los susodichos cambios hormonales. Luego pensé que era cuando teníamos relaciones. También lo tuve que descartar, dado que era muchísimo más infrecuente el sexo que los cambios de humor. Acabé pensando que se ponía de "mala castaña" cuando se peleaba con "el otro" u otra. No tengo ni idea ni es demostrable. Una tras otra, todas la teorías fueron perdiendo peso y pasando a ser una anécdota, en la que sólo hay, y sigue habiendo, un denominado común: El mal humor, los lloros, las palabras "agrias", las respuestas o bien monosilábicas o bien con "pinchos" (No se como definir esas respuestas en las que se aprecia un sabor agrio, una "mala uva" que, aparentemente, desea hacer daño...)
Sigo creyendo, cada vez con más intensidad que, fuera lo que fuese lo que pasó en la década de los 80, tiene mucho que ver con ese estado anímico que cada dos por tres le vuelve a provocar un estado de mal estar general...
Hay días que lo llevo mejor. Hay días que lo llevo peor. Hay días que intento "pasar". Difícil. Muy difícil pasar cuando tienes a tu lado una persona por la que sientes aprecio que no es feliz. Y que no te dice por que ni quiere decirtelo. El sentimiento de culpa aparece, se repite, sabes que algo hiciste mal y no sabes que es... No puedes hablarlo con nadie. Nadie te entiende o no quiere entenderte. Quizá eso sea problema exclusivamente mío. Nunca he tenido la suficiente confianza con nadie para explicarle mis dudas, mis pensamientos, mis sinsabores... Ni nadie ha tenido conmigo la empatía necesaria para que yo me explayase... Pocas, muy pocas veces, he sido capaz de hablar a alguien de mis sentimientos, y casi siempre he acabado "trasquilado". La mayoría de veces las personas a las que me he confiado, han acabado usando lo que he dicho para usarlo en mi contra, o, lo que es casi lo mismo, a su favor. En fin, que hoy tenemos un día entretenido. Como muchos otros.
Ya ves, la burra vuelve al trigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario