domingo, 16 de junio de 2019

¿Por qué? Siempre por qué...

De nuevo, es un  decir lo de nuevo, se repite la historia. Mi compañer@ en la vida decide estar de morros sin comerlo ni beberlo. Y yo, como tontolaba que soy, sin entender de que va. Ayer ya estaba un poco de lado. Pero hoy ha llegado el clímax (Que nadie lo confunda con un orgasmo, que eso hace años que solo pasa por error. Si, si, la penúltima vez, hace ya un tiempo, se quedó dormid@ a la mitad...)
Bien, la cosa es que yo sigo sin saber como actuar. Si hablo, mal. O se malinterpreta lo que digo, o se tergiversa, o, simplemente, se lleva al terreno de  lo pantanoso y se empieza a sacar cosas que no vienen a cuento. Si no,"es que nunca dices nada", o sea, mal también.
Quizá es que me lo merezco. Analizando mi "superatareada" vida sentimental, tengo la sensación de que mis "amigos" (es un decir) de la juventud, tenían razón cunado me decían que en vez de colonia yo usaba repelente... Como voy a olvidar que la primera y única pareja que tuve antes de casarme, a parte de que se lió conmigo debido a que la novia de un amigo "la lió" jugando a las prendas, me dejó a los dos días...

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