sábado, 29 de junio de 2019

Otro "buen día" y más fantasmas de juventud.

Pues sí. La vida es así, y parece que te devuelve todo aquello que tú habrías querido olvidar. No sea que vuelvas a tropezar en la misma piedra.
Hace poco el hijo de un amigo de la juventud, comentó que yo, de joven, era "rarito". Parece ser que sus progenitores, amigos míos de la infancia, le habían comentado cosas que yo hacía, o, debería decir ¿no hacía?, con 17 o 18 años. Concretamente, que si toda la "pandilla" decía de ir al cine, yo me quedaba fuera y no iba al cine. De nuevo, un comentario aparentemente sin importancia me hizo dar de bruces con la realidad, recordar viejos tiempos y "rebuscar" explicaciones a mi comportamiento "anómalo". Se ve que si, que era rarito. Lo que nadie le explicó a ese chaval, hoy ya con 28 años, es que si yo decía de ir al cine, no me hacía caso ni cristo. Tampoco le explicó nadie que todos y todas iban con pareja, menos yo, claro. Tampoco le explicaron que el cine,a mí, ni fú ni fá, ni tampoco le explicaron tantas otras cosas que, quizá, sólo quizá, tuvieran algo que ver con mi comportamiento.
Esta anécdota hizo revivir en mí unos años que he intentado olvidar y dar por cerrados, no por que no quiera aprender de lo pasado, si no por que no pasó nada. Nada digno de recordar, nada de echar en falta, de pensar "que tiempos mas buenos"... Recordar aquellos tiempos solo me aporta tristeza y un granito más de arena a mi idea de que era, fui, soy y seguiré siendo  un "tontolculo" integral. Se ve que sentirse desplazado, marginado y solo, no es razón suficiente para no ir al cine, a la discoteca o a cualquier otro sitio. Total, si eres "rarito" es normal que estés solo, ¿no?
No hace mucho tiempo, otro amigo de juventud decidió, aprovechando el tirón de las redes sociales, Internet y todas estas cosas, hacer un "reencuentro" con los amiguetes de la juventud. Después de buscar y buscar, consiguió reunirnos a 7 de los amiguetes de finales de los años 60. Como pasa, creo, muchas veces en estos reencuentros, acabó saliendo el tema de los primeros escarceos amorosos de tod@s... Que si a este le gustaba aquella, que si a aquella le habría gustado salir con el otro, que si estos se "liaron" y nadie se enteró, ... Adivina adivinanza: ¿que nombre no salió en ninguno de los "emparejamientos" de la época? ¡Acertaste! el mío. Yo no le gustaba a nadie, ¡ni a los de mi sexo!
Pero claro, yo era rarito por que estaba hasta los "eggs" de estar solo, de no tener ninguna "amiga", de que mis amores se quedasen en "platónicos" y basta, de que si me gustaba alguien y se enteraba, huyese de mi como de la malaria...
El extremo de la idiotez supina que me caracteriza llegó un día que conocí a una persona y, aconsejado bien o mal por amiguetes, me lancé. (es que no te puedes quedar con el primer no, has de insistir, me dijo alguien) Y yo, insistí. Mirad si insistí, (pensad que en aquella época no existían los móviles ni nada que se le pareciese. Sólo el teléfono convencional y el timbre de la puerta) que al cabo de  un tiempo a los que me "ligué" fue a los padres de la susodicha... (es que es de risa la situación, vista hoy en día. Ring, ring, ¿que está Fulanita? Si, ¿de parte de quién? soy Carlos... Vale.ahora se pone). ¿Os podéis creer que esos padres me acabaron invitando a pasar fines de semana con ellos? Solo les faltó meterme en la cama con su hija... La hermana mayor, que se fue a vivir fuera cuando se casó, me invitó a pasar 15 días de vacaciones ¡en su casa! (Creo que hoy me habrían denunciado por acoso...) Pero lo bueno fue como acabó mi "platonismo" por la susodicha. Ring, ring, ¿que está Fulanita? Hasta aquí, normal. ¡Hooolaaa! (uy, ¿que ha pasado? este "hola" no es normal...) Nada, que si mañana que es sábado te apetecía ir al cine... "Vale, bueno" (yo no entendía nada. ¿Que había cambiado desde el miércoles pasado? ¡Si su madre la tuvo que obligar a salir de su habitación a saludarme!) Te paso a buscar mañana a las 5. "Vale. Hasta mañana" Buff, se me saltaban las lágrimas de alegría... Al fin una chica, esa chica, me había dicho que si a algo... Al día siguiente, me presento en su casa y, Clinclóng!!! Llamo al timbre. "Un momentito, que ahora salgo." de fondo se oye algo así como una bronca "padre/hija". Sale el padre y me dice, con cara de cabreo "a las 9 os quiero aquí. ¡Ni un minuto más!" Glups, parece que estaba castigada sin salir el fin de semana. Ahora empiezo a entender el "buen rollo" de ayer... Pensaréis, "que cabrona", o "que lista". Más vale con Carlos que encerrada en casa. Lo que sea para no quedarse el fin de semana estudiando... Pues esperad, que sigo contando. ¿Dónde vamos? ¿Te apetece ver la peli "tal"? No, pensaba en ir a ver la "cual" al cine de la esquina de abajo. Mira, que casualidad. Había quedado con otro en la puerta del susodicho cine. Ni que decir tiene que me largué, pero mi bondad/estupidez me hizo estar a las 9 menos cinco a la puerta de su casa. Ella también estaba en la puerta. Sus padres y hermana no creo que entiendan que pasó ese día para que yo dejase de llamar, de preguntar por ella, de ir día si día no a su casa, aunque solo fuera para recibir negativas, desprecios y algún que otro consejo... Lo mejor, es que sigo sin saber por qué "no". Solo "no". Sin escusa, ni razón, ni motivo, ... Solo el "no" por que sí.  Y de esto hace...  50 años. Y esos "no" por que sí, siguen siendo mi día a día. Quizá, sólo quizá, algún día sepa el por que. Pero seguro que será demasiado tarde. ¿Existirá la reencarnación?

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