miércoles, 18 de septiembre de 2019

Ayer fue un buen día.

Bueno, tampoco hay para tanto. Vamos a dejarlo en que fue una tarde razonablemente buena.
Por la mañana, bastante pronto, un Whatsapp de una amiga. Un cielo de persona. "¿Como estás? Y no me contestes con un emoticono ". ¡Bufff! "Jarrá" a llorar. Algo más tarde, llamada telefónica, buenas palabras, buenos consejos, algo en lo que arroparse, ...
A la tarde, se me "endurece" el corazón. (venga, va. Animo, tu amiga, esa amiga, ese cielo de persona, está contigo, ... ) Intento ser amable, intento ser cariñoso, intento ser..., ¿que más?
Intento estar bien. Intento estar feliz,  ( bueno, vamos a dejarlo en "estar", que ya es mucho)
Llega la noche, y, alguna caricia, algún codazo,  una "paja" y a dormir.
Vuelvo a buscar las excusas de siempre. La enfermedad, la medicación, el cansancio, el sueño, ...
Al menos he dormido unas horas. Ojalá pudiese hacer esta "introspección" con más frecuencia.
Hoy, ya veremos como va el día. Y la noche.

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